Pausas activas en la oficina
Pasar ocho horas frente a un monitor en Monterrey o Guadalajara no significa estar inmóvil. La clave reside en interrumpir la posición estática periódicamente.
Cada 50 minutos, tómate unos instantes para ponerte de pie. Estira los brazos suavemente hacia arriba, relaja los hombros y gira el cuello despacio. Estos pequeños gestos alivian la tensión acumulada en la espalda y refrescan tu capacidad de atención.